|
|
"Tengo
un pequeño negocio de Cibercafé. De vez en cuando, hay clientes
que se quejan, pero a veces me parece que se quejan
demasiado, o de cosas
que no son importantes o que no dependen de mí o de mi
personal. Considero
que hay ocasiones en las que sólo me hacen perder el
tiempo. ¿Qué debo
hacer con las quejas de estos clientes?, ¿debo atenderlas
todas?"
JORGE
SÁNCHEZ, MÉXICO.
|
Es normal que le parezcan –de vez en cuando- exageradas las quejas de
los clientes,
sobre todo si no les ha encontrado la utilidad necesaria. Sin embargo, a
pesar que la
mayoría de nosotros vemos las quejas como algo problemático y molesto,
le aseguro
que constituyen una gran oportunidad para su negocio por dos grandes
razones.
El cliente:
*Desea
comprar en su establecimiento.
*Desea
ayudarlo a evitar errores parecidos en el futuro.
Cuando
un cliente se queja (solamente lo hará el 4 por ciento de la clientela,
según la
tendencia mundial) en realidad solicita alguien que lo escuche y que dé
solución a un
problema suscitado en el negocio de usted.
Puede que dicho problema le impida comprar en esa ocasión en que se queja
o en
una ocasión futura. Si la gente se toma el tiempo de comentar en su
empresa lo que
le molesta, eso demuestra que desea –o deseaba- comprar en su
establecimiento y
que hay algo que se lo impide o que le inhibe el deseo.
Es
decir, hay muchas cosas que usted está haciendo bien y una, en concreto,
que no
cumple con las necesidades de ese cliente, que muy bien puede estar
representando
a un segmento de consumidores.
Al
acudir con usted, le da la oportunidad a su negocio de resolver el
problema y
conservarlo como comprador.
Otra
gran ventaja de resolver esa queja es que si el cliente queda satisfecho
con su
enmienda, seguramente incrementará la lealtad hacia su empresa.
Si
usted desea vender más, debería escuchar, atender y resolver todas las
quejas
que recibe. Puede no hacerlo, pero entonces deberá estar dispuesto a
perder muchos
clientes. Incluso a los potenciales que se desanimen por una mala
recomendación.
Hay
ocasiones en las que la clientela se queja de algo que le sucedió y que
no impidió
su compra. Tal vez es una insatisfacción en el servicio o en el uso del
producto. Entonces,
los compradores desean comunicárselo para que su negocio no vuelva a
cometer el
mismo error.
¿No
le gustaría evitar esas equivocaciones? Añada el hecho de que no le
costará gran
desembolso escuchar al cliente y, en cambio, sí podrá obtener información
que puede
ayudarlo a mejorar, sin costo alguno.
Sí le competen
Cómo
último punto, analicemos que muchos emprendedores sienten que las quejas
de
sus clientes no tienen relación directa con sus productos y servicios.
Pero eso no significa
que usted deba quedarse cruzado de brazos.
Déjeme
darle un ejemplo. Una empresa fabricante de ropa sport (del tipo de ropa
souvenir en playas y lugares turísticos) recibía a diario quejas de que
los envíos a sus
clientes (distribuidores) en el interior de la república no llegaban en
la fecha prometida.
En virtud de que el fabricante enviaba los pedidos por una empresa de
mensajería (por
avión), sentían que no dependía de ellos y que nada podían hacer al
respecto. Pero
seguían recibiendo las quejas.
Cuando
el fabricante nos informó y solicitó ayuda, le sugerimos investigar lo
que pasaba
con mayor certeza, pidiendo mayor información a los clientes quejosos. La
información
proporcionada fue:
-Se recibe el producto 3 ó 4 días después del envío, a pesar de que la empresa
de mensajería promete 24 horas. Eso molestaba a los clientes, porque sentían
que perdían ventas.
-La empresa de mensajería comentaba a los distribuidores que debido a que el
envío iba con leyenda, “Por cobrar al destinatario”, no le daban la prioridad,
debido a que no sabían si –en realidad- el cliente pagaría al recibir la mercancía
(palabras del personal de la empresa en cuestión).
-A pesar de que los clientes pagaban el servicio de mensajería, se sentían que
no recibían el servicio que necesitaban y que –al ser contratados por el
fabricante- él tenía cierta responsabilidad.
Sugerimos
al fabricante acercarse al proveedor de mensajería y ver cómo podría
solucionar el problema a sus clientes, o buscar otra compañía proveedora
del servicio.
No fue necesario cambiar de proveedor, porque la empresa le ofreció un
plan de crédito
para los envíos si todos eran facturados al fabricante. El dueño ofreció
a sus clientes
facturarles el costo del flete en su desglose de mercancía para tener
acceso al crédito y
al servicio seguro de 24 horas. Los clientes estuvieron de acuerdo, aún más
cuando
supieron que los precios resultarían 20 por ciento más económicos por
el volumen de
envíos.
Así
se resolvió el problema. Hoy, los pedidos llegan a tiempo, hay ahorros en
fletes y siempre hay mercancía para los turistas.
En
conclusión
Puede
que su cliente se queje de algo que no depende totalmente de su negocio,
pero también puede hacer mucho para resolverlo, lo cual le generará más
clientes
leales y más ventas. Tal vez el cliente se queje de la lentitud del
Internet en su café
y aunque no depende de usted, sí puede cambiar de proveedor o mejorar la
capacidad de sus equipos, con tal de que el cliente siga acudiendo a su
negocio.
¿Verdad
que las quejas valen oro?
|
*El Lic. Víctor Quijano
es Coordinador del Diplomado de Satisfacción de Clientes en la Universidad La Salle. Ha participado en los Diplomados de Calidad en el Servicio de la Universidad Iberoamericana de León, y en diversos diplomados del ITESM de la ciudad de México.
Es Gerente General de CESC Calidad
en el Servicio
al Cliente, S.C.www.cesc-la.com
Para comunicarse
con Víctor: vquijano@cesc-la.com
|
 |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|