El entendimiento de Estrategia en el mundo
de los negocios, debe transitar por el entendimiento del
Individuo que se encuentra detrás del proceso de gestación
y aplicación de la Estrategia. Este Individuo es el
STRATEGOS, el profesional de la Estrategia.
Estos “consejos”
son en realidad Principios Estratégicos, existen a partir
de la experiencia que el hombre ha tenido a lo largo de
miles de años de historia y de decenas de miles de
conflictos en los que se ha involucrado y con los que ha
tenido que interactuar.
Consejo No. 1: Estime Condiciones.
La dinámica y la intensidad del Conflicto en el Mercado no
permite, en todos los casos, hacer evaluaciones minuciosas.
Entre los esfuerzos de un cálculo preciso la Estrategia
puede perder mucha ventaja y oportunidad, el Conflicto no
siempre presenta márgenes de tiempo que cooperen con la
precisión, por ello se hace necesaria la participación del
STRATEGOS y de sus esfuerzos de estimación.
Los factores que deben estimarse constantemente son:
· Espíritu de compromiso de misión que prevalece entre
las organizaciones contendientes.
· Fuerzas Exteriores.- Aquí se encuentran todas las
variables del supra-sistema: condiciones macroeconómicas,
factores sociales, laborales, legales, etc. Las Fuerzas
Exteriores no se hallan en control del STRATEGOS.
· Teatro de Operaciones (Mercado).- Especialmente todo lo
relacionado con el Cliente y con la Competencia.
· Jefes – Dirección.- La calidad de las estructuras de
Dirección de los contendiente es un factor muy importante
para el desenvolvimiento de la Estrategia y para determinar
el desenlace del Conflicto.
· Doctrina – Principios Orientadores.- El STRATEGOS debe
conocer “qué hará y que no hará” el competidor en
sujeción a sus códigos doctrinarios. En última instancia
la doctrina determina la naturaleza de la acción de la
misma forma en que la voluntad la promueve; y si llegan a
estimarse apropiadamente los principios orientadores rivales
se podrá también establecer un patrón de conducta en la
acción.
Consejo No. 2: Compare Atributos
(puntos competitivos fuertes y débiles).
La Comparación con el competidor permite establecer un
“estado de las cosas” que es indispensable conocer. De
las conclusiones que otorgue esta mecánica comparativa
emergen las primeras pautas de acción.
El chino SunTzu, planteaba esta ilustrativa mecánica
comparativa:
“¿Qué soberano posee mayor influencia moral?
¿Qué jefe militar está mejor capacitado?
¿Qué bando disfruta de condiciones más favorables en lo
que se refiere a meteorología y terreno?
¿En que bando se ejecutan mejor las órdenes?
¿Qué bando es superior en armamento?
¿En cual se hallan mejor adiestrados los oficiales y los
soldados?
¿Qué bando es más estricto e imparcial en la aplicación
de premios y castigos?”
Luego de plantearse este criterio comparativo Sun Tzu
afirmaba categóricamente: “a través de estos siete
elementos, yo puedo prever la victoria o la derrota”.
Consejo No. 3: La Estrategia condiciona
la Asignación de Recursos.
Recuerde siempre lo siguiente: La Organización debe asignar
los recursos en función de las necesidades que plantee la
Estrategia. Si por el contrario la Estrategia se determina
en función de la existencia de recursos, la Organización
se encuentra en una clara desventaja competitiva.
Este es probablemente uno de los Principios Estratégicos más
difíciles de entender y de cumplir. Una enorme cantidad de
organizaciones atribuyen a la escasez de recursos su
incompetencia estratégica.
Consejo No. 4: Convertir el Tiempo en aliado.
La forma de convertir el tiempo en un aliado se encuentra
para el STRATEGOS entre los dos extremos involucrados: hacer
que las acciones propias se desenvuelvan en el menor tiempo
posible y conseguir que las acciones del adversario se
prolonguen en el tiempo sin alcanzar resultados. En ambas
situaciones el tiempo se convierte en un aliado precioso.
Consejo No. 5: Todo el mundo debe
beneficiarse de las Victorias.
Las organizaciones de negocios deben entender que la
Victoria constituye el factor motivacional mas importante
que existe. Los Recursos Humanos de la Organización deben
tener una experiencia vívida, personal y profunda de las
victorias que se hayan conseguido.
En función del grado de desarrollo que haya alcanzado la
Organización en la materia, mucho es lo que puede pedir de
sus recursos humanos en las situaciones adversas, pero nada
hay por pedir de ellos en la victoria, absolutamente nada.
Aquí radica parte vital de la sabiduría estratégica que
es necesario aprender: en la victoria, en los momentos de éxito
no se pide, se da, no se reclama, se otorga. En la premisa
no existe ningún afán de establecer diferencias
adicionales a las que son por demás obvias, se trata
simplemente de reconocer que la gente NECESITA experimentar
personalmente, de forma casi íntima, esta diferencia
trascendental entre los estados de éxito y aquellos que no
lo son. Si esta experiencia no se produce contundentemente,
desaparece de manera progresiva el sentido de compromiso
hacia la Organización y los objetivos que ésta se plantea.
Consejo No. 6: ¡Conozca su Oficio!
(conozca el Negocio).
El Negocio, como propósito fundamental, se perfecciona a
través de las funciones de Producción y Ventas que
sostiene la Organización. Por lo tanto es indispensable
conocer profundamente lo que se produce y lo que se quiere
vender. De aquí emerge el ENFOQUE en el Negocio y ésta es
la ventaja competitiva por excelencia.
El gran STRATEGOS le tiene un respeto profundo al conjunto
de lo que particulariza y caracteriza a un Negocio, no
formula criterio ni emprende acción antes de conocerlo
mejor que nadie. Cualquier actitud diferente pecará de
soberbia.
Napoleón decía: “La guerra sólo se aprende yendo hacia
donde están los disparos”. La única forma de conocer un
Negocio hasta su mínimo y más importante detalle es a
partir de encarar el proceso de “abajo hacia arriba”,
desde lo más profundo de la Organización hasta los niveles
en los que se toman las decisiones más importantes, en ése
orden.
Consejo No. 7: Aplique Estratagemas.
La Estratagema se fundamenta en el fingimiento y en el engaño,
en la desinformación o en la manipulación de la misma. La
Estratagema es un pequeño y concreto plan de acción que únicamente
se encuentra claro y tiene sentido en la mente del
STRATEGOS. Probablemente nadie más, ni siquiera sus más
cercanos colaboradores, la conozcan en su integridad.
La Estratagema consiste en fingir que se está haciendo
algo, cuando en realidad se está haciendo otra cosa,
consiste en hacer creer que se está pensando una cosa,
cuando en realidad se está pensando otra. La Estratagema
busca hacerle ver al oponente lo que uno quiere que vea y no
necesariamente lo que debería ver. Por medio de una
Estratagema se hace evidente la información que uno quiere
que sea evidente, el resto no, hasta el momento en que la
realidad no pueda ser revertida por el adversario.
El STRATEGOS que es hábil en el manejo de estratagemas
propende a ser impredecible, sus movimientos son difíciles
de prever, sus respuestas raramente pueden ser calculadas,
sus métodos se vuelven ortodoxos únicamente porque están
soportados en una heterodoxia permanente.
Consejo No. 8: Fortaleza contra Debilidad, siempre.
Este es un Principio Estratégico esencial porque se
encuentra íntimamente vinculada al control del riesgo y a
la eficacia. La fortaleza siempre juega a favor de uno y
reduce el riesgo, la debilidad juega en sentido contrario. Y
resulta sencillo entender que mientras más alto sea el
riesgo al que está sometida una operación, mayores son las
probabilidades de fracasar.
Napoleón decía: “El arte de la guerra sólo es el arte
de aumentar las posibilidades para uno”. Y en esta receta
simple, nada pesa más que el precepto de concentrar
fortalezas propias sobre las debilidades del oponente. Esto
ayuda de manera magnífica cuando las situaciones
imprevistas se presentan, porque la inercia de la masa juega
a favor de uno y constituye elemento neutralizador de
imponderables.
Consejo No. 9: ¡Cuidado con la
relación General- Soberano!.
El STRATEGOS no debe olvidar jamás que la “regla de
oro” no ha cambiado: “quien tiene el oro hace las
reglas”. La responsabilidad de “manejar” la relación
General-Soberano en los márgenes básicos de racionalidad
es del STRATEGOS.
El Principio Estratégico en este sentido determina que
exista una división muy clara de responsabilidades. Las
funciones del Soberano son muy diferentes a las del General,
las de la Alta Gerencia diferentes a las del STRATEGOS.
Mientras que el STRATEGOS es el responsable de administrar
los intereses de la Estrategia, la Alta Gerencia está
responsabilizada de administrar los intereses de toda la
Organización.
Probablemente la manera más práctica de establecer la
diferencia radique en precisar que la responsabilidad de la
Alta Gerencia con respecto a la Estrategia se explica
principalmente en el establecimiento de objetivos. En este
caso la responsabilidad del STRATEGOS es plantear y ejecutar
una Estrategia que permita alcanzarlos.
Consejo No. 10: Debe saberse
Cuando luchar y Cuando No.
El STRATEGOS debe tener un sentido muy desarrollado de la
Oportunidad, y afortunadamente esto no es un tema de azar,
de magia o de cuarta dimensión. El cálculo de
oportunidades es un producto del análisis de información.
Consejo No. 11: Debe saberse manejar tanto
fuerzas superiores como inferiores.
La historia otorga un sitial de privilegio a los STRATEGOS
que han alcanzado la victoria a pesar de contar con los
recursos más escasos. En general estas son hazañas que
tienen muy buena consideración popular, pero efectivamente
responden a las bondades naturales de la Estrategia, nada más.
Todo el andamiaje conceptual de la Estrategia apunta a
conseguir que un hecho como éste no sea tan sólo posible
sino que además se convierta en una constante. Si en el
tratamiento del Conflicto la solución fuese solamente una
consideración de magnitud , de masa o de inercia, entonces
la aritmética sustituiría a la Estrategia.
Consejo No. 12: Ganará aquel cuyo hombres
estén unidos por un mismo propósito.
Los riesgos que más atentan contra el éxito se encuentran
al interior de la Organización, no necesariamente al
exterior de la misma; los problemas internos son
significativamente más sensibles que los externos, porque
por naturaleza nos sentimos predispuestos y preparados para
enfrentar problemas externos, pero el problema que llega
desde el interior provoca más dolor. El sentido opuesto de
las cosas tiene el mismo carácter, porque la energía
interna reviste de mayor poder los actos que se enfocan
hacia fuera.
Es por lo tanto indispensable garantizar el funcionamiento
armónico de las energías de la Organización, así para
evitar los riesgos como para acrecentar las posibilidades
competitivas.
Consejo No. 13: Sea INVENCIBLE.
La invencibilidad alude a la necesidad de contar con sólidas
posiciones defensivas, las mismas que se encuentren lejos
del compromiso inevitable que representan las acciones
ofensivas o las posiciones en disputa.
Si una Organización fracasa en sus disposiciones ofensivas
esto se podrá considerar únicamente un fracaso, en cambio
si la Organización tiene comprometidas las posiciones
propias, el fracaso puede representar un caos y comprometer
la existencia de la propia Organización. Existe una
diferencia muy grande en que el competidor pueda vencer en
una lid específica, al hecho de que obtenga una victoria
sobre toda la Organización. Esto sucede cuando se
encuentran comprometidas las acciones defensivas.
Tomas Cleary decía: “La invencibilidad es una cuestión
de defensa, la vulnerabilidad es una cuestión de ataque. La
defensa se debe a veces a insuficiencia, el ataque se debe a
veces a la demasía”.
La invencibilidad radica en la defensa, la posibilidad de
victoria en el ataque.
Consejo No. 14: Emplear lo normal para
distraer y lo extraordinario para vencer.
Lo “extraordinario” es una alusión directa al carácter
de la Estrategia que se está utilizando. Lo ordinario (o lo
normal), es aquello que oculta las particularidades de la
intención estratégica. Por naturaleza, ninguna Estrategia
es absolutamente evidente para el competidor, porque de esta
manera resulta completamente inocua. El Principio Estratégico
demanda que se establezca de manera ordenada y metódica
“aquello que la Estrategia no es” a los ojos del
competidor; aquí radica la exigencia de “distraerlo”.
No basta con tener claro todo aquello que la Estrategia
representará, es necesario construir un “empaque” que
se “venderá” al competidor y que automáticamente
constituirá una protección directa para las verdaderas
intenciones de la Estrategia.
Cuando este proceso de presentar lo normal y de hacer lo
extraordinario se pone en marcha, otorga una riqueza de carácter
incomparable a la efectividad de la Estrategia, porque forma
una estructura compleja de formatos y presentaciones que
poca opción le otorga al competidor para identificar la
columna central de las intenciones estratégicas. El proceso
genera un conjunto interminable de combinaciones y el único
código para descifrarlas se encuentra en poder del
STRATEGOS.
Consejo No. 15: Planificar la Sorpresa.
La expresión máxima de lo que no es evidente lo constituye
la Sorpresa. Y con ella la Estrategia encuentra el producto
más preciado, aquel que busca a partir del proceso de la
mayoría de sus Principios Estratégicos.
Y valga bien tener en cuenta que la Sorpresa no solo es la cúspide
de lo no-evidente, es también un fenómeno que tiene
efectos de magnitud. Los resultados que se obtienen de la
Sorpresa no son pequeños, por el contrario son
absolutamente grandes en proporción a lo que se espera. Y
muy dañinos para los intereses del afectado, porque no se
esperan, y porque no se encuentran fácilmente respuestas
que puedan contrarrestar todos sus efectos.
Habiendo conseguido la Sorpresa, el STRATEGOS hábil inclina
la balanza hacia su propio beneficio como puede hacerlo con
muy pocas cosas; se acerca con poder al objetivo último de
la Estrategia: dirimir el Conflicto a su favor.
Consejo No. 16: Ser Flexible.
Dicen que todos los planes constituyen simplemente la base
para un cambio.
Cuánto de esto entenderá la Estrategia si es precisamente
el instrumento que utilizamos para lidiar contra el cambio y
para producirlo.
Entre todas las técnicas o las mecánicas de gobierno no
hay una sola que por esencia conceptual sea más flexible
que la Estrategia. De su convivencia con el Conflicto la
Estrategia emerge por encima de las ideologías, de las
doctrinas y de las filosofías, como esencia pura de
pragmatismo y de eclecticismo. La propia estructura del
Conflicto es una lección de metamorfosis.
Los procesos mentales del STRATEGOS deben tener la capacidad
de someterse a esta realidad porque ella no admite
posiciones diferentes. La verdad se va construyendo en el
momento, hasta el punto que deja de serlo y exige un
planteamiento nuevo.
La Flexibilidad mental parte de considerar que todo es
posible, porque si ello no es así se sujeta a la rigidez de
algún parámetro que en determinado momento se quebrará y
con él toda la estructura construida a su alrededor. El
STRATEGOS debe desarrollar sus procesos mentales bajo la
premisa de que existe una solución posible para cada
circunstancia probable, ¡que existen en realidad muchas
soluciones posibles para una circunstancia probable!. Esta
“elasticidad” en el pensamiento permite que las acciones
se adapten a la realidad más fácilmente, dado que cada
respuesta tiene la posibilidad de fundamentarse entre un
conjunto de respuestas posibles.
La Flexibilidad en la Estrategia es sobre todo una cuestión
de actitud del STRATEGOS, dado que en él se gesta la
orientación estratégica y por medio de él se administra
su curso. No existen en realidad planteamientos dirigidos a
definir qué es o cómo se logra desarrollar una Estrategia
Flexible porque éste es un estado que debe calificar la
acción estratégica en todo momento; por ello el fenómeno
se entiende y se explica sólo a partir del proceso mental
que pueda aplicar el STRATEGOS.
Consejo No. 17: Lograr Masa Crítica.
La Masa Crítica se consigue a partir de imprimir Velocidad
a los Recursos Estratégicos con los que se cuenta. El poder
de una “masa” específica se multiplica de manera
notable por efecto de la Velocidad que se le imprime a su
movimiento.
Napoleón decía: “La fuerza de un ejército, igual que la
cantidad de movimiento en mecánica, se calcula por la masa
multiplicada por la velocidad”.
La organización de negocios que trabaje bajo la lógica de
Masa Crítica debe aprender a trabajar con Velocidad. Cuando
esto se consigue de forma eficiente el “volumen” de los
Recursos con los que se cuenta se “incrementa”, se
“multiplica”. Esto es además mucho mas importante para
el competidor que NO CUENTA con los Recursos mayores pues
alcanzado Masa Crítica puede neutralizar la ventaja del
oponente.
Consejo No. 18: Disciplina.
Imponer Disciplina entre los recursos humanos que forman la
Organización y que tienen la responsabilidad principal en
la ejecución de la Estrategia, es tarea indispensable del
STRATEGOS. Este es un estado que debe construirse antes de
llevar a la práctica cualquier acción de importancia. Es
un estado que debe constituirse progresivamente en un Rasgo
de Identidad organizacional, de manera que sea una condición
emergente y no necesariamente impuesta, de forma que en algún
momento sea producto del proceso de Autoorganización y no
necesariamente de constantes esfuerzos organizativos. Para
conseguir esto el STRATEGOS debe generar los estímulos
adecuados en el entramado organizacional, debe imprimir
principios y estilos claramente reconocibles de conducción.
Una Organización disciplinada reduce muchos de los efectos
nocivos que caracterizan las energías constituidas a su
interior.
El coronel Ardant du Picq, escribía: “Lo que hace al
soldado capaz de obediencia y de dirección en la acción es
el sentido de la disciplina. Esto incluye: respeto y
confianza en sus jefes; seguridad en sus camaradas y temor a
sus reproches si les abandona en el peligro; su deseo será
ir a donde van los otros sin temblar más que ellos; en una
palabra el auténtico espíritu de cuerpo. Solo las
organizaciones pueden dar origen a estas características.
Cuatro hombres igualan a un león”.
Consejo No. 19: Hacer de la Victoria la única opción.
El criterio de los resultados relativos no constituye un
calificativo de la Estrategia. Los resultados representan,
en esencia, éxito o fracaso, no existen “medios
triunfos” ni “medios fracasos”. Todo el andamiaje
conceptual de la Estrategia se coloca en riesgo a partir de
la sola consideración de los criterios relativos.
Considerando que las alternativas de los resultados de la
Estrategia sólo pueden medirse entre victoria y fracaso y
entendiendo que la Opción representa precisamente la
libertad o la facultad de elegir, el STRATEGOS sólo puede
trabajar con una premisa: la victoria.
El Principio Estratégico de Hacer de la Victoria la Única
Opción no tan sólo pretende destacar lo evidente. Ante
todo persigue alcanzar y aprovechar la energía subyacente
en las acciones y reacciones de las personas ante ésta
encrucijada. Y ésas acciones y reacciones son en origen un
cuadro mental con situaciones muy representativas de la
diferencia entre los estados. Cuando la gente tiene muy
presente este cuadro, enciende (aún sin saberlo) la chispa
del deseo y la determinación, ante la cual no se reconocen
fácilmente límites. Conseguir esto es una responsabilidad
del STRATEGOS.
Samuel B. Griffith decía: “Así, un ejército victorioso
consigue sus triunfos antes de buscar batalla; un ejército
destinado a la derrota combate con la esperanza de ganar”.
Para el STRATEGOS en particular, quien en todo caso tiene la
responsabilidad no sólo de conseguir que la Organización
se convierta en una entidad exitosa, sino también la
responsabilidad de ser él mismo un ejemplo de esto,
probablemente la mejor orientación de conducta la haya
comentado Napoleón, más de 200 años atrás: “No hay
hombre más pusilánime que yo cuando preparo un plan
militar; aumento todos los peligros y todos los males
posibles según las circunstancias. Me hundo en una agitación
penosa. Soy como una joven que da a luz. Sin embargo, esto
no me priva de aparecer bastante sereno ante las personas
que me rodean. Cuando he tomado mi decisión, todo queda
olvidado, menos lo que pueda hacerla triunfar”.
Consejo No. 20: Invertir en Recursos de Información.
Sun Tzu decía: “La razón de que el soberano ilustrado y
el general experto venzan al enemigo siempre que se ponen en
marcha y de que sus logros superen a los individuos
corrientes es que poseen un conocimiento previo. Tal
conocimiento previo no procede de espíritus, ni de dioses,
ni de una analogía con acontecimientos pasados, ni de cálculos
deductivos. Ha de ser obtenido de hombres que conozcan la
situación del enemigo”
Nunca más la información debe ser reconocida como un
gasto, es definitivamente la mejor inversión que puede
hacerse en término de los intereses organizacionales. La
Información educa, capacita, ayuda en todo proceso de
entrenamiento y termina formando una capacidad de análisis
e interpretación de las cosas que de ninguna otra forma se
puede conseguir.
Al STRATEGOS probablemente le resta acogerse a esta
moraleja: “Es importante reconocer, que se debe
conocer”. De allí para adelante la incertidumbre se
convierte en un aliado, porque es simultáneamente el mayor
enemigo del adversario.
*Carlos Nava Condarco, con
sede en Santa Cruz -Bolivia-, es licenciado en administración
de empresas. Experto en Estrategia de Negocios, es catedrático
de la Universidad Católica Boliviana en la materia
de “Política y Estrategia Empresarial”.
Es director de www.elstrategos.com

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