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A menudo se habla del “mensaje” de una película o de un libro.
¿Alguna vez consideró qué “mensaje” deja el mensaje del
contestador automático de su empresa o consultorio?
¿Imaginó que ése es un servicio importante, y no simplemente una
grabación que alguien conecta cada día al concluir la jornada de
trabajo?
En el mundo de las comunicaciones se dice que todo lo que una compañía
hace, comunica. Y también se afirma que no hay contactos “neutros”:
cada contacto genera una impresión positiva o negativa.
Y eso es perfectamente trasladable a su consultorio-empresa, con respecto
a sus pacientes-clientes.
Por eso, el contestador puede ser una herramienta valiosa a la hora de
mostrar el profesionalismo y la calidad de la gente que allí se desempeña.
Escuche su contestador con otros oídos
Hay algunas pautas para hacer que el mensaje de su contestador encante a
sus clientes-pacientes, que los haga sentirse protagonistas y bien tratados. Por
empezar, hay que tener en cuenta ciertos factores que hacen a la calidad
general del mensaje:
1. El texto. El mensaje tiene que ser útil, informativo. Y también
conciso, claro, concreto, cordial, según la regla de las “4 C”. Debe
transmitir una actitud de servicio y es preciso que resulte muy simple,
para quien llama, dejar grabado lo que quiere transmitir.
2. La voz femenina. Nada puede reemplazar la calidez de una voz de mujer.
Algunas empresas ofrecen el servicio de grabación de mensajes por medio
de una locutora profesional. Pero si se opta por grabar el mensaje in
house, también es posible lograr un buen resultado. Bastará, para ello,
con grabar varias veces el mensaje, hasta dar con el tono adecuado. Es
posible que a la encargada de esta tarea no le guste su voz. Es normal:
nos pasa a todos. Pero con un buen texto y una sonrisa, cualquier voz
puede destacarse del resto.
3. La sonrisa de la voz. Aunque parezca surrealista, la sonrisa se
“ve” en las palabras del mensaje grabado. Haga la prueba: cierre los
ojos y diga “Buenos días” con una sonrisa, y luego sin sonreír. No
es casual que a los telemarketers se los instruya para mantener la
sonrisa, a fin de lograr una mejor sintonía con la persona que está al
otro lado de la línea.
4. La claridad y la velocidad. Modular, modular, modular: esos serían
los tres consejos básicos al preparar un mensaje. Aunque las palabras
moduladas suenen exageradas en el momento de grabarlo, así es como
trabajan los locutores de profesión. La modulación, a la vez, ayuda a
que la velocidad sea la correcta.
5. Los ruidos ambientales y el volumen. Las bocinas, las conversaciones
de fondo, los teléfonos sonando, el correo electrónico entrante: todos
estos ruidos perjudican la pureza del mensaje. Es preciso que la grabación
se realice en un momento de tranquilidad. También habrá que centrarse en
el volumen: éste no debe ser ni demasiado bajo ni excesivamente alto.
Como se ve, es preciso que la persona que va a dejar su mensaje se tome
el tiempo necesario para prepararlo adecuadamente. Así como usted se
preocupa por la calidad de los equipos de su consultorio, de las plantas,
de la papelería, de las alfombras, el mensaje del contestador también
merece una particular atención.
Por otro lado, en muchos casos es la primera impresión que se lleva un
paciente de su consultorio. Y no está de más recordar aquello de “No
hay una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión”.
Ahora, sería bueno que llame a su propio teléfono y escuche el mensaje
del contestador. Y, por favor, fíjese en qué aspectos podría mejorarse.
Cómo redactar un buen mensaje
El modo de decir el mensaje es tan importante como lo que se dice en él.
En este caso, la forma y la función tienen el mismo peso específico.
Para saber de qué manera redactar un mensaje correcto y pertinente, hay
7 elementos a considerar.
1. Agradecimiento. Es bueno darle las gracias a la persona que llama. No
es sólo un paciente: es también un cliente. Además, ya es conocido que
existen cuatro “palabras mágicas” que todo lo pueden: gracias, por
favor, perdón, permiso.
2. Identificación. Para evitar confusiones, el mensaje debe incluir el número
o el nombre de la empresa, o ambos.
3. Información. Es oportuno detallar los días y horarios de atención.
Permiten que el paciente se sitúe en la dimensión temporal y así
obtenga información útil ya en el primer contacto con la empresa/consultorio.
4. Invitación. A continuación, es bueno invitar al paciente a dejar su
mensaje. No se recomienda utilizar un estilo imperativo del tipo “Luego
del bip, indique claramente la hora, el día y el motivo de su
consulta”. Se puede pedir lo mismo, utilizando un tono redaccional más
amable. Por otra parte, algunos contestadores permiten conocer automáticamente
el día y hora del mensaje ingresado.
5. Compromiso. Resulta muy atractivo y serio que haya un compromiso de
respuesta, para que el paciente sienta que su mensaje fue recibido y
tenido en cuenta. Recuerde que es muy frustrante dejar grabaciones que
luego nadie escucha.
6. Saludo final. Como en toda conversación, el saludo final hace que el
mensaje resulte más humano.
7. Indicación de comienzo de grabación. Este detalle ayuda a que la
gente sepa cuándo comenzar a hablar.
Reuniendo todos estos elementos, puede sugerirse algunos textos para el
mensaje saliente.
Por ejemplo: “Gracias por comunicarse con el consultorio de la doctora
XX. Nuestros días y horarios de atención son de lunes a viernes de 10 a
18. Si desea dejar un mensaje, puede hacerlo luego de la señal. Le
responderemos a la mayor brevedad. ¡Muchas gracias! Puede dejar su
mensaje a partir de ahora”.
Otro caso: “Agradecemos su llamada. Este es el consultorio de los
doctores XX y XX, del teléfono XXXX-XXXX. El horario de atención es de 9
a 13, de lunes a jueves. ¿Podemos ayudarle en algo? Déjenos su mensaje y
se lo responderemos dentro de las 24 horas hábiles. ¡Gracias! Por favor,
comience a grabar ahora”.
Uno más: “Está comunicado con el Centro Odontológico XX. Si llama
por una urgencia, por favor, llame al 15-XXXX-XXXX. Si es por otro tema,
puede dejar su mensaje al final de esta grabación y se lo responderemos
al reiniciar nuestras actividades, de lunes a viernes de 8 a 20 horas.
Gracias por comunicarse. Por favor, deje su mensaje a continuación”.
Un último caso: “Gracias por ponerse en contacto con el consultorio
del doctor XX. Hasta el día 5 de febrero, permanecerá cerrado por
vacaciones. Si desea dejar un mensaje, se lo responderemos a partir de esa
fecha. Le agradecemos su llamado. Para grabar sus datos, espere la señal
que escuchará a continuación”.
Una sola advertencia sobre este último ejemplo. Debido a los problemas
de seguridad que todos conocemos, algunos consultorios prefieren no
informar cuando el mismo se encuentra inactivo, como sucede en las
vacaciones de verano. En este caso, la mejor opción es no dejar conectado
el contestador.
¿Cuál es el mensaje del mensaje?
Para terminar, recuerde que sus pacientes-clientes lo están observando
con rayos X.
En cada cosa que usted y su personal hagan, él estará evaluándolos.
Esto no lo comento para preocuparlo sino, por el contrario, para que
descubra las oportunidades que tiene de sobresalir, brindando un estilo
profesional en varias facetas.
Porque de poco sirve ser el mejor odontólogo en su especialidad, si el
resto de su consultorio no presenta el mismo nivel de servicio.
Así que, en todos los aspectos y también en el mensaje del contestador,
el “mensaje” depende de usted.
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